Política

Este era el perfil psicológico de Alan García, según la diplomacia de EE.UU.

La Embajada de Estados Unidos en Lima elaboró un perfil psicológico del fallecido expresidente Alan García pocos meses de que este asumiera su segundo mandato en el 2006, según información filtrada por el portal Wikileaks en el 2010.

J. Curtis Struble, quien por entonces era embajador en Lima, envió al Gobierno de los Estados Unidos algo más de cinco folios de carácter secreto, en los que describe al político peruano como un gran orador y un hombre con “un ego colosal”.

En su informe, el diplomático menciona los posibles “trastornos maníacos depresivos o desórdenes bipolares” que supuestamente padecía el entonces mandatario. “Se encierra en sí mismo y rechaza el contacto público durante días”, comentaban los contactos de la Embajada estadounidense que tenían acceso directo a García, quienes también señalaban que él siempre había sido alguien depresivo y presentaba una tendencia a inesperados accesos de entusiasmo, hundimiento en el mal humor y abruptos cambios de opinión.

Dichos informantes también señalaban que García tomaba litio, un antidepresivo, pero la Embajada aclaraba que no disponía de evidenciabas que confirmaran esta información. Según se señala en el informe, la mayoría de las especulaciones sobre la salud mental de García se originaron durante la última etapa de su primer gobierno, cuando se convirtió en un personaje muy impopular debido a la crisis de su gestión.

Asimismo, el entonces embajador sostiene que no había coherencia entre las personalidades pública y privada de García Pérez. “En público tiende a impresionar con la pose majestuosa presidencial, sacando pecho, con la cabeza alta y brazos y manos gesticulando en una formal y casi coreográfica manera de un líder”, apunta. Manifiesta que en privado Alan García era informal, considerado y con encanto.

“Un aspecto en torno al cual hay casi un acuerdo universal es que García tiene un ego colosal que le puede cegar ante los méritos o las buenas ideas y alternativas que vengan de otro que no sea él (…). El ego de García es su talón de Aquiles y podría tener consecuencias contraproducentes para el actual Gobierno, especialmente si no se vigila”, advertía el diplomático.

El informe también retrataba a un hombre muy desconfiado, con temor a una persecución que, señalaba, puede explicarse por las experiencias vividas por su padre, Carlos García Ronceros, miembro fundador del Partido Aprista, que fue encarcelado durante varios años.

Estos hechos de su pasado han generado en Alan García “una tendencia innata y exacerbada a retener información y limitarla estrictamente a un círculo íntimo de colaboradores”, indicaba el documento.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *